Contra la Pared
Estado de la Educación en México
Es lugar afirmar que la educación es la clave del desarrollo. Pero en nuestro país hay un déficit grave de claridad y de honestidad al respecto. ¿Nos queda realmente claro por qué el desarrollo está determinado por la calidad educativa? ¿En verdad estamos dispuestos, más allá de la retórica usual a involucrarnos para avanzar en las decisiones necesarias?
Siendo algo tan crucial para nuestro futuro, lo menos que se puede decir es que para la mayoría de los mexicanos la educación no está cumpliendo su papel de catalizador, de estrategia maestra para la justicia y la prosperidad. Las justificaciones posibles son muchas; pero ella no nos llevan lejos. La escuela no está fatalmente condenada a repetir las limitaciones de la comunidad que las circunda, la escuela está llamada a ser el proyecto de la comunidad no su reflejo. Como dice nuestro lema: Solo la educación de calidad cambia a México.
Hay una complacencia, una enraizada tolerancia con procesos y resultados medrioques, que raya en la irresponsabilidad; si no nos involucramos decididamente en la transformación educativa, estamos poniendo a los niños y adolecentes de México contra la pared.
Más aun, la falta de una conciencia compartida sobre el estado real que guarda el sistema educativo, sus limitaciones, es una de las condiciones que favorecen la pasividad y la inercia. En el mejor de los casos incluso cuando hay pasión y voluntad de servicio, no contar con un marco común de referencia sobre la educación que necesitamos para el país que queremos nos lleva a la dispersión y a la falta de foco en las pocas acciones que se emprenden para favorecer la calidad educativa, con lo que sus efectos se reducen y se disparan en el tiempo.
México aspira, con el trabajo a tener una mejor educación.